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| Erich Fried |
jueves, 23 de julio de 2020
Alguien canta (Erich Fried)
ALGUIEN
CANTA
Alguien
canta
por
miedo
contra
el miedo
Alguien
canta
por
necesidad
contra
la necesidad
Alguien
canta
desde
su época
contra
su época
Alguien
canta
desde
el polvo
contra
el polvo
Alguien
canta
los
nombres
para
volver anónimos los nombres.
EINER SINGT
Einer singt
aus Angst
gegen Angst
Einer
singt
aus
Not
gegen
Not
Einer
singt
aus der Zeit
gegen die Zeit
Einer singt
aus dem Staub
gegen den Staub
Einer singt
von den Namen
die Namen namenlos machen
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jueves, 21 de mayo de 2020
Subordinadas temporales (Rudolf Otto Wiemer)
SUBORDINADAS TEMPORALES
Cuando
cumplimos seis, tuvimos
sarampión.
Cuando
cumplimos catorce, tuvimos
guerra.
Cuando
cumplimos veinte, tuvimos
penas
de amor.
Cuando
cumplimos treinta, tuvimos
niños.
Cuando
cumplimos treinta y tres, tuvimos
Adolf.
Cuando
cumplimos cuarenta, tuvimos
ataques
aéreos.
Cuando
cumplimos cuarenta y cinco, tuvimos
escombros.
Cuando
cumplimos cuarenta y ocho, tuvimos
recompensa.
Cuando
cumplimos cincuenta, tuvimos
ventaja.
Cuando
cumplimos cincuenta y nueve, tuvimos
bienestar.
Cuando
cumplimos sesenta, tuvimos
piedras
en la vesícula.
Cuando
cumplimos setenta, habíamos
vivido.
Rudolf Otto Wiemer
(versión: J.L.G.T.)
Aquí, el original
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miércoles, 29 de abril de 2020
En la tormenta de las rosas (Ingeborg Bachmann)
EN LA TORMENTA DE LAS ROSAS
Donde
sea que vayamos en la tormenta de las rosas,
la
noche está iluminada por espinas, y el trueno
del
follaje, que fue tan silencioso en los arbustos,
ahora
nos pisa los talones.
INGEBORG BACHMANN
(Versión de J.L.G.T.)
Aquí, el original
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sábado, 18 de abril de 2020
La infección (y 3). Antígona en los tiempos del coronavirus
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| Giorgio de Chirico |
VI
Otro pensamiento piadoso que se repite
estos días: la experiencia de la enfermedad y el aislamiento abre la puerta a
una nueva civilización del cuidado, una nueva cultura que tome conciencia de
nuestra propia vulnerabilidad y de la de los otros. Pero que algo nos suceda no
significa necesariamente que se constituya en experiencia.
Benjamin identificó la afasia de quienes
volvían de la Primera Guerra Mundial con una imposibilidad de construir lo
vivido como experiencia propia. Paradójicamente, una realidad tan traumática
como la de la Gran Guerra encontraba dificultades para formar parte de la trama
individual de los individuos que la habían sufrido. Como algo que no cabía
alojar en un relato personal y colectivo, y que, por tanto, no podía hacerse
lenguaje.
VII
Y, sin embargo, es urgente encontrar
palabras. El aislamiento que vivimos corre el riesgo de extremar aún más las
tendencias egocéntricas de un mundo, en el que cada vez nos cuesta más
hacernos cargos de la vivencia del otro. Ni el encierro es igual para todos, ni
constituye, en la mayor parte de los casos, el verdadero trauma. Pero, conforme
avanzan los días, los muertos parece cada vez más lejanos. Y eso que tal vez el
más doloroso de esta pandemia sea la soledad de los enfermos y los agonizantes,
unida a la angustia, por parte de los más próximos, de no poder despedirse.
Hemos construido una sociedad de espaldas al duelo, y ahora sentimos de pronto,
y de qué manera, la necesidad del luto. Hemos vivido de espaldas a los muertos,
y solo ahora nos es posible darnos cuenta. Ahí, en ese lugar vacío, tal vez sea
posible construir una experiencia. O al menos constatar de verdad la ausencia
de esta.
VIII
Otra vez, Antígona. Antígona en los
tiempos del coronavirus es el recuerdo de una piedad que ya no sabemos cómo
ejercer. Piedad, más que heroísmo, es tal vez lo que necesitemos ahora.
La palabra “héroe”, tan repetida hoy,
despierta en mí –lo confieso—un sentimiento ambiguo. Por una parte, es
reconfortante que podamos volver a admirar a alguien. La admiración se nos
había vuelto sospechosa, algo casi inverosímil en una sociedad cada vez más
narcisista. Apenas sobrevivía, y de manera harto ambigua, en el terreno del
deporte. En ese sentido, quizá sea beneficioso recuperar cierta dosis (¿cuánta?)
de héroes y heroínas. Por otra parte, sin embargo, la apelación al heroísmo
recuerda demasiado a una retórica de guerra. Se trata de algo que excede el
puro terreno de la ética y del sentido cívico, por más que, de manera
irrisoria, se hayan querido calificar como heroicos actos como quedarse en casa
o lavarse las manos. Temo exagerar, pero no puedo evitar preguntarme si una
democracia que necesita héroes no corre el riesgo de anhelar también caudillos
y victorias.
Tal vez Antígona pueda ser hoy el único
rostro aceptable de lo heroico. Antígona, que se nos impone como heroína porque
es la antiheroína, la que no entiende, porque no quiere entender, las palabras
manchadas de sangre de los héroes, aquella que, en la mirada de María Zambrano,
va más allá de la justicia y rechaza contarse entre los victoriosos.
IX
Antígona no puede velar hoy el cadáver de
ningún hermano, pero se pasea por los hospitales y por las ucis para recordar
que ese lamento, esa protesta contra la muerte, nos constituye como humanos. Antígona
está al lado de la muerte, porque quiere estar al lado de la vida. Si al menos aprendiéramos
eso, no sería poco. Pero, ay, me temo, el olvido también nos constituye y es
tenaz y a menudo más fuerte que la memoria.
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Walter Benjamin
miércoles, 15 de abril de 2020
La infección, 2
IV
La irrealidad de la realidad, podría
escribir, si no temiera caer en un juego de palabras, en ese hilar de
pensamientos vanos que tejen una maraña apenas soportable en los periódicos y
en las redes sociales. Por un lado, la epidemia ha vuelto inesperadamente real
ese mundo que siempre era de los otros, las lejanas comarcas del Ébola y de la malaria, aquello intolerable pero que
tolerábamos con tanta facilidad en otras latitudes y colores de piel. Por otro,
la cuarentena nos ha vuelto ya definitivamente habitantes de un ciberespacio,
que nos da forma tanto como nosotros se la damos. Se repite estos días que la
falta de contacto físico, la obligada distancia, va a dar lugar a nuevos modos
de relacionarse, cuando al fin esto pase (pero, ¿qué es realmente “esto” que
tiene que pasar?). Aprenderemos –se dice—
a valorar un tipo de relación más cercano, más apegado a la presencia real del
otro. Y, de nuevo, ¿qué es eso de una “presencia real”? Como si bastara la
proximidad física para abolir toda distancia. Se habla con demasiada frecuencia
de solidaridad ahora, en este mismo hotel Europa que hace nada mostró su cara
más dura con los refugiados, y donde sigue habiendo habitaciones de primera y
de ínfima categoría. Mientras, el Último (ese fascinante personaje de Murnau)
se prepara para dejar su imaginario puesto de mando y limpiar, con rabia y con
tristeza, los lavabos del hotel donde acecha la infección.
V
¿Servirá, por ejemplo, la temida parálisis del
mercado para percatarnos del carácter ficcional de una economía, en la que, al
parecer, solo los empresarios creaban riqueza, mientras que los trabajadores conformaban
una suerte de pasividad informe, al modo de la materia aristotélica? ¿Dejaremos
a hablar del trabajo como un maná inmerecido, como un regalo venido de los
dioses, que solo cabe agradecer? Creo
que no: que lo más probable es que vivamos esto (otra vez “esto”) como un mal
sueño, como un intervalo, tras el cual intentaremos reanudar lo que llamábamos
vigilia. En esa normalidad no cuestionada el trabajo individual se percibe solo
como el combustible de un perpetuum mobile. No otro mensaje se ha
lanzado a nuestros niños y adolescentes: pase lo que pase, la maquinaria debe seguir
en funcionamiento. Las tareas escolares como metáfora de un mundo sin aliento,
en constante estado de actividad.
domingo, 12 de abril de 2020
La infección, 1
LA INFECCIÓN, 1
I
No he podido escribir desde los primeros
días del encierro. Lo hago ahora e intento rescatar (sin demasiada fe en poder
hacerlo) esa primera impresión de irrealidad. Me corrijo: de realidad, pero de
realidad en exceso. Como si de pronto nos hubiéramos percatado de que solo
podemos soportar una dosis mínima de lo real. Pero lo real se nos pega a la
piel, como el olor a lejía que lo invade todo.
II
La lejía (creo) ha dejado manchas en mis
muñecas y en el dorso de mis manos. Pienso en mis manos. En las manos. Las manos
que han alcanzado un extraño protagonismo estos días, convertidas en agentes de
infección, en una amenaza para los otros y para nosotros mismos. Noli me
tangere, no tocar, es quizá el lema de estos días, más allá del repetido
“Quédate en casa”. Días, por ejemplo, en los que no pocos sanitarios, y sus
parejas, optan por dormir en camas separadas, para evitar el contagio y, sobre
todo, para no transmitir el virus (que no saben si portan) a los pacientes.
Parece el mal argumento de un cuento de terror. Amenazas invisibles, manos
convertidas en un apéndice extraño, como aquella vieja película muda, Las
manos de Orlac, en la que a un pianista que ha perdido ambas manos le trasplantan,
en su lugar, las de un hombre ejecutado por asesinato. La extrañeza de una
mano: mano-araña. Manos que matan sin quererlo. Manos también que curan.
III
De esa extraña mezcolanza de realidad e
irrealidad parece hecho el insomnio: como si todo lo que el trabajo, las tareas
domésticas, los niños… han ido dejando a un lado, se abalanzara sobre uno de
pronto por la noche, arrebatándole el sueño. Y eso que ya no está el dolor de
los primeros días, la angustia del número de infectados y muertos, ese dolor en
gran medida abstracto, en cierto modo prestado y no sé si del todo legítimo.
Latía entonces la sospecha de cierta impostura, la de pretender encarnar el
dolor de otros. Eso casi ha desaparecido. En su lugar, viene de vez en cuando la
culpa por haber incorporado los muertos diarios a lo cotidiano, por celebrar
incluso el número de fallecidos que decrece. La muerte convertida no en algo
individual, sino en pura suma. O resta. Todo número miente.
domingo, 5 de abril de 2020
Reinado del pez pequeño (Yevgeniy Breyger)
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| Y. Breyger |
REINADO DEL PEZ PEQUEÑO
La
mañana en pedazos es llevada a la tarde.
Tierra
seca entre los dientes evoca el disolverse
de
la caliza, arrastrada por olvidados signos de la mano
de
un muerto, que busca nombres en los archivos.
Como
gotas de ácido, inútiles sobre piedra, flotando
la tarde es
llevada a la noche. Los muertos no son
de
noche ellos mismos. Por eso duermen. Por eso en sueños
piensan
en las venas de las hojas del arce por las que sin prisa
la
vida escapa en pequeñas porciones. Hacia el temblor
de
cuerpos delgados, hacia corrientes que desaparecen de [[[[pronto
y
ríos que se convierten en mares, el hedor que se forma.
La
noche, tal cual es, es llevada a la mañana.
Yevgeniy Breyger
(versión de J.L.G.T.)
Aquí, el original
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sábado, 21 de marzo de 2020
Un suceso feliz (Bertolt Brecht)
![]() |
| Brecht niño con su madre |
UN SUCESO FELIZ
Viene corriendo el niño.
¡Mamá, átame el babi!
El babi queda atado.
GLÜCKLICHER VORGANG
Das Kind kommt gelaufen
Mutter, binde mir die Schürze!
Die Schürze wird gebunden.
Bertolt Brecht (versión de J.L.G.T.)
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domingo, 15 de marzo de 2020
Galanes (Dagmara Kraus)
![]() |
| Dagmara Kraus |
GALANES
Si Casanova hubiera sabido
que
su nombre en alemán significa “casa nueva“
seguro
que no hubiera sido tan vanidoso
habría
fundado con veintitrés años una familia
no
habría tardado en trabajar en una compañía de seguros
se
habría ofrecido como sacristán en sus ratos libres
en
las afueras de una pequeña ciudad del Friul
y
habría cerrado el paso a todos sus viejos amoríos
si
Casa Nueva supiera
que
él se llamaba en italiano “Casanova”
enseguida
se enorgullecería de ello
abandonaría
a su mujer y sus hijos
daría
un portazo a su trabajo de contable
reconocería
que le excitan los zapatos de mujer
y
comenzaría a escribir con su pluma un minucioso diario
sobre
sus conquistas como perseguidor de faldas
Dagmara Kraus (versión de J.L.G.T.)
Aquí, el original
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martes, 3 de marzo de 2020
El sistema no tiene fallos (Eugen Gomringer)
EL
SISTEMA NO TIENE FALLOS
El
sistema no tiene fallos
El
sistema no ftiene allos
El
sistema no tfiene allos
El
sistema no tifene allos
El
sistema no tiefne allos
El
sistema no tienfe allos
El
sistema no tienef allos
Fallos
no tienen sistema
No
te fallan los sistemas
Nada
falta en el sistema
Naide
fallos del sistema
Tienen
sistema no fallos
sin
fasllo tienen istemas
Tien
sello en no fistema
Un
sisfallo no ten fecha
Le
istma tiemes falla no
Eugen Gomringer (versión de J.L.G.T.)
El original aquí
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sábado, 25 de enero de 2020
Dos poemas de Yin Xiaoyuan
CURVA DE MARIPOSA X “FICTION CITY" DE BESEECH
Don’t you feel it more than this, if you concentrate
Take a look between the truth and things you cannot
see
Try to break that courage chain and leave yourself a
while
Step inside your deepest fear and separate this world
(Beseech, “Fiction City”)
Vendían
pañuelos a lo largo de la Autopista de las Almas, conductores de corazón de
leopardo que llevaban máscaras de [[[[[[[águila pararon a comprarlos
Las
rutas a la Ciudad de la Ficción estaban atestadas de oscuros [[[[[signos, que
cambiaban como las estaciones y la dirección [[[[[del viento
Un
pasajero dijo una mentira, pero cuando otro la contó, se [[[[[convirtió en leyenda
“Los
sueños estaban en números rojos, las profecías se [[[[[convirtieron en cheques sin
fondos”
(Texto censurado) la
Teoría del Caos. El aleteo de una mariposa [[[[[puede provocar un tornado, pero no
se puede hacer nada [[[[[con la llama del crepúsculo que se posó sobre mi pie [[[[[izquierdo descalzo
Los
que llevas máscaras son de Slipknot, y los que se [[[[[envuelven la cabeza con
pañuelos, de Lordi
Aquí,
mientras tanto, los frikis intentan
ocultar sus rostros [[[[[detrás de girasoles en flor que sujetan como sombrillas
El
mercurio en el termómetro sube a lo largo de la escala— un [[[[[líquido que no moja,
como un meteoro atravesando la [[[[[cúpula de la noche sin dejar rastro
La
única área de peaje en el cardiograma está en los intervalos [[[[[de la onda P
Enciende
la radio, y ahí estaba “Sunset 28”
La
carretera de un solo sentido conducía al vacío, y nadie ha [[[[[regresado jamás
EL
ASTEROIDE X “ASYLUM” DE VANGUARD
Soft was the Blade that cut my throat
Sweet was the poison I swallowed
Soft was the rope around my neck
And bliss the pain in which I swallowed
-Vanguard -Asylum
Ni
bruma ni viento ni superficies curvas ni azúcar ni números [[[[[aleatorios ni
láseres de fiesta ni irisdiscencia ni películas de [[[[[terror…
Un
loco agita la caja para lograr un estado de superposición de [[[[[ti
Las
puertas correderas de su mente se desplazaban por el [[[[[diagrama de Schlegel de un
teseracto
Trozos
de barniz cayeron y luego, rápidamente volaron, como [[[[[pájaros de[Jean-Claude, en
dirección al Polo Norte
Para
esto sirve un plano:
como un par de corchetes, contenía lo [[[[[visual en lugar de lo concreto
“Club
Silencio”, “La habitación de Fermat”… todo se hacía de [[[[[este modo
Se
enamoró de su propio reflejo: tan embrujadoramente [[[[[escarlata sobre el agua:
pelo color de ébano desplegándose [[[[[de manera exquisita, capa de pieles alzada
por el viento, un [[[[[colgante de esmeraldas en su cuello…
Se
envolvía en una
túnica de satén de color rojo arce
Cuando
unas almas suaves procedentes de lejanas montañas [[[[[aterrizaron a tu lado
No
lograste apartar tus mangas de las de tu enemigo más allá de [[[[[la [superficie del
agua con tu espada
“John
Beroullii reveló que un astroide era un filo deslizándose [[[[[por el marco de una
ventana…
¿Por
qué elegir un debate en torno a la dicha de los peces
en [[[[[vez de sobre el silencio de los ostracodermos?”
Abre
tu puño rencoroso, déjalo ir
Cirios
funerarios
Doseles
nupciales
Cubiertos
de rosas
Yin Xiaoyuan(Yīn Xiǎoyuán, “殷晓媛” en chino) es una poeta y escritora
multilingüe, fundadora de la Escuela de Poesía Enciclopédica (2007), iniciadora
del “Movimiento de Escritura Hermafrodita” y redactora jefa de la “Declaración
de la Escritura Hermafrodita”. También es directora y diseñadora visual del
proyecto de “Escuela de Poesía Enciclopédica I.A. Papercube” y directora del “Taller de Escritura creativa y Arte
Integrado” que incluye entre sus miembros a poetas, escritores, dramaturgos,
músicos, artistas visuales y del campo de la fotografía, las instalaciones y la
caligrafía. Ha publicado 9 libros que incluyen 4 antologías: Recuerdos
efímeros, Más allá de Tzolk’in, Trilogía Vanguardista, Agente
sembrador de nubes y una traducción de la antología del poeta/artista
neoyorkino Bill Wolak Become a River.
Escribe en chino, inglés,
japonés, alemán y francés y ha sido traducida al italiano y al español. Su obra
se ha publicado en su país y en el exterior. Ha traducido a más de 50 poetas
contemporáneos.
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lunes, 30 de diciembre de 2019
Diciembre (Erich Kästner)
![]() |
| Anselm Kiefer |
DICIEMBRE
El
año envejeció. Le queda poco pelo.
No
está en absoluto sano.
Sabe
cuál es su último día.
Sabe
incluso cuál es la última hora.
Muchas
cosas han pasado. Muchas se han perdido.
Todas
descansan debajo de la nieve.
Yace
blanco el mundo, como en sueños.
Y
así, pues, duele la nostalgia.
Todavía
la luna crece. Todavía se funde.
No
permanece nada. Y nada muere.
Todo
es una locura. Todo tiene sentido.
No
hace falta que se entienda.
Y
otra vez vuelve san Nicolás a caminar
por
los sueños de todos los niños.
Y
de nuevo florece en cada casa
el
árbol verde y dorado.
También
fuiste niño. Tú mismo sentiste
cómo
el árbol de Navidad, dulce, florece.
Ahora
haces de Santa Claus
y
ya no crees en él.
Pronto
llegará el año a las doce campanadas.
Entonces
sonará el metal y dirá:
“El
año sabe cuál es su último día
y
tú no sabes el tuyo”.
Erich Kästner (versión de J.L.G.T.)
Aquí, el original
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martes, 24 de diciembre de 2019
Felices fiestas
![]() |
| Marc Chagall |
No es la belleza
Sucede antes de la belleza. Antes
del filo del ojo y la palabra. Sobre la fatiga de la madre el niño es un animal
hambriento, la orfandad como herencia, la certeza de una respiración. El cuerpo
estrena la sola desnudez, desgrana sin saberlo su impaciencia terrestre. Encima
de la mesa la placenta reposa, una bolsa sangrienta, el despojo feliz de la
batalla. Caen los segundos como las gotas de un alimento dulce y muy espeso. Escuchamos
el eco de un solo, indescifrable corazón.
De Un corte que no sangra
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Un corte que no sangra
viernes, 6 de diciembre de 2019
El Rey de los Elfos (J.W. Goethe)
Cuelgo aquí mi versión (algo libre, ma non troppo) del célebre poema de Goethe, "Der Erlkönig", que publiqué por primera vez en la revista Piedra y cielo al hilo de una propuesta de Pilar Martín Gila, quien a su vez la incluyó en su libro, tan inquietante como hermoso, Otro año del mundo. Como la revista ya no está disponible en Internet (ese triste destino de tantas revistas digitales), me ha parecido oportuno traerlo a esta bitácora.
![]() |
| Albert Sterner, "El Rey de los Elfos" |
EL REY DE LOS
ELFOS
¿Quién
cruza a esta hora el viento y la noche?
A
caballo el padre que lleva a su hijo.
Se
aprieta el pequeño contra su regazo,
seguro
cabalga, sin sentir el frío.
“¿Qué
te asusta, hijo, que ocultas tu rostro?”
“El
Rey de los Elfos, ¿no ves que se acerca?
¿No
ves la corona, la sombra ondulante?”
“Hijo
mío, es solo un jirón de niebla?”
“Mi
querido niño, ven aquí a mi lado,
los
más bellos juegos jugaré contigo,
en
mi orilla abundan flores tan hermosas,
mi
madre posee dorados vestidos”.
“Padre,
padre, escucha, ¿acaso no oyes
al
Rey de los Elfos susurrar promesas?”
“Tranquilo,
hijo mío, estate tranquilo:
el
viento murmura en las hojas secas”.
“Dulce
muchacho, ¿no quieres venir?
Ahora
mis hijas sin duda te aguardan.
Mis
hijas conducen la danza nocturna,
te
mecen en brazos y bailan y cantan”.
“Padre
mío, mira, en ese lugar,
¿no
ves a sus hijas allá en la espesura?”.
“Hijo,
claro, hijo, ahora lo veo:
los
sauces agitan sus frondas oscuras”.
“Te
amo. Me hechiza, niño, tu belleza,
aunque
te resistas, al fin serás mío”.
“¡Ahora,
sí, padre, sus brazos me atrapan!,
¡padre,
ay, padre, el Rey Elfo me ha herido!”.
El
padre, temblando, azuza el caballo.
Se
oye en sus brazos al niño gimiendo.
Casi
sin aliento entra en la alquería.
Sobre
su regazo el niño está muerto.
J. W. GOETHE (VERSIÓN DE J.L.G.T.)
Aquí, el original
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martes, 26 de noviembre de 2019
El Rey Rana (Marie Luise Katschnitz)
EL
REY RANA
Qué
feo es
Tu prometido
Vida
joven doncella
Una
máscara de gas su rostro
Una
cartuchera su cinturón
Un
lanzallamas
Su
mano
Tu
prometido el Rey Rana
Marcha
contigo
(Una
rueda gira para allí, otra para allá)
Sobre
las casas de los muertos
Entre
dos
Finales
del mundo
Se
aprieta
Contra
tu vientre
En
la oscuridad
Solo
atisbas
Su
pelo húmedo
Al
amanecer
Solo
al
Amanecer
Solo
al
Ves
sus
Tristes
Bellos
Ojos.
MARIE LUISE KATSCHNITZ
(Versión de J.L.G.T.)
Aquí, el original
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