viernes, 1 de mayo de 2009

Parado en una piedra




Parado en una piedra,

desocupado,

astroso, espeluznante,

a la orilla del Sena, va y viene.

Del río brota entonces la conciencia,

con peciolo y rasguños de árbol ávido:

del río sube y baja la ciudad, hecha de lobos abrazados.


El parado la ve yendo y viniendo,

monumental, llevando sus ayunos en la cabeza cóncava,

en el pecho sus piojos purísimos

y abajo

su pequeño sonido, el de su pelvis,

callado entre dos grandes decisiones,

y abajo,

más abajo,

un papelito, un clavo, una cerilla...


¡Este es, trabajadores, aquel

que en la labor sudaba para afuera,

que suda hoy para adentro su secreción de sangre rehusada!

Fundidor del cañón, que sabe cuántas zarpas son acero,

tejedor que conoce los hilos positivos de sus venas,

albañil de pirámides,

constructor de descensos por columnas

serenas, por fracasos triunfales,

parado individual entre treinta millones de parados,

andante en multitud,

¡qué salto el retratado en su talón

y qué humo el de su boca ayuna, y cómo

su talle incide, canto a canto, en su herramienta atroz, parada,

y qué idea de dolorosa válvula en su pómulo!


También parado el hierro frente al horno,

paradas las semillas con sus sumisas síntesis al aire,

parados los petróleos conexos,

parada en sus auténticos apóstrofes la luz,

parados de crecer los laureles,

paradas en un pie las aguas móviles

y hasta la tierra misma, parada de estupor ante este paro,

¡qué salto el retratado en su tendones!

¡qué transmisión entablan sus cien pasos!

¡cómo chilla el motor en su tobillo!

¡cómo gruñe el reloj, paseándose impaciente a sus espaldas!

¡cómo oye deglutir a los patrones

el trago que le falta, camaradas,

y el pan que se equivoca de saliva,

y, oyéndolo, sintiéndolo, en plural, humanamente,

¡cómo clava el relámpago su fuerza sin cabeza en su cabeza!

y lo que hacen, abajo, entonces, ¡ay!

¡más abajo, camaradas,

el papelucho, el clavo, la cerilla,el pequeño sonido, el piojo padre!


César Vallejo, Poemas póstumos

4 comentarios:

ana dijo...

Desde el primer verso me "temía" (para bien) que era él.
Gracias por recordánoslo.

José Luis Gómez Toré dijo...

Me alegra, Ana, que te haya gustado reencontrarte con Vallejo. Es un poeta imprescindible... y el poema desgraciadamente no puede resultar más oportuno...

JUAN JOSÉ SOTO dijo...

Querido Josè Luis, un abrazo desde Lima y gracias por compartir la voz de Cèsar Vallejo...Parado en una piedra es un texto poètico de Poemas Humanos, poemario de gran humanidad y visceralidad...Comparto contigo un enlace, de una poeta y catedràtica peruana, Sonia Luz Carrillo, a propòsito del poema que elegistes de Vallejo y que no podìa ser màs propicio por la fecha:

http://hablasonialuz.wordpress.com/2007/04/12/vallejo-abril-y-el-desempleo/

Un fuerte abrazo a un excelente poeta y amigo,

JJ

José Luis Gómez Toré dijo...

Gracias, Juan José, por tu interés y amabilidad. Y muchas gracias por el enlace al texto de Sonia Luz Carrillo.
En efecto, el poema pertenece a la colección Poemas humanos, aunque no a todos los críticos les convence este agrupamiento de la última poesía de Vallejo (de ahí, que en algunas ediciones, se prefiera hablar de poemas póstumos).
Espero que sigamos en contacto (y que este contacto sea una oportunidad para mí de conocer más y mejor la rica tradición poética peruana).