Mostrando entradas con la etiqueta poemas propios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta poemas propios. Mostrar todas las entradas

sábado, 13 de abril de 2024

ELEGÍA, FRAGMENTO (A MARTA AGUDO IN MEMORIAM)



ELEGÍA: FRAGMENTO

Mientras en los quirófanos se oiga el mar no habrá anestesia suficiente para el miedo

Marta Agudo

Ella escuchaba el mar en los quirófanos.
Tenía buen oído:
reconocía rápido
las promesas del agua,
la voz del impostor.
 
Urge
desordenar las letras,
decir de nuevo el mar,
allí buscarte.
 
Una elegía solo puede ser fragmento,
planto,
            llanto,
                        la luz hecha pedazos
 
o un iceberg azul que repite tu rostro.
 

Abril de 2023


jueves, 17 de noviembre de 2022

Cuelgamuros


La pasión de Juana de Arco (C. T. Dreyer)

 CUELGAMUROS

 
En ocasiones
un sacerdote pisa por descuido
la sombra de una cruz.
 
La expiación, si llega alguna vez,
hablará por nosotros.
Mientras tanto,
nuestros dioses exigen
pruebas de amor,
devoran con igual voracidad
plegarias y blasfemias.
Gira en el cielo
un ave solitaria,
aguardando una presa
que no acude a la cita.
 
La luz cae sin aviso
sobre la piedra muda,
acaricia una piedra,
palpa una cicatriz.
 
La expiación, si llega,
vendrá desde lo alto,
 
no dirá
             este es mi cuerpo.

(Del libro Hotel Europa)

lunes, 27 de junio de 2022

Después de la historia


 

DESPUÉS DE LA HISTORIA

Para otros las fronteras.
El desierto se extiende.
Quisimos aprender
la lengua de los nómadas.
Son obscenos los muertos
y la hospitalidad.


De Hotel Europa

viernes, 25 de junio de 2021

CAPARAZÓN (UN POEMA INÉDITO)



CAPARAZÓN


La tortuga
que gira sobre sí
sin decidir su rumbo

(peonza
detenida en la infancia,
reloj
que echa hacia atrás el tiempo)

se burla de tu prisa.

Bebe poco.
Apenas necesita comer.

Y tú,
con esta sed
que no te pertenece,
rozas con solo un dedo
la dureza,
lo vivo.

 J. L.G.T. (inédito)

martes, 24 de diciembre de 2019

Felices fiestas


Marc Chagall


No es la belleza          

Sucede antes de la belleza. Antes del filo del ojo y la palabra. Sobre la fatiga de la madre el niño es un animal hambriento, la orfandad como herencia, la certeza de una respiración. El cuerpo estrena la sola desnudez, desgrana sin saberlo su impaciencia terrestre. Encima de la mesa la placenta reposa, una bolsa sangrienta, el despojo feliz de la batalla. Caen los segundos como las gotas de un alimento dulce y muy espeso. Escuchamos el eco de un solo, indescifrable corazón.


De Un corte que no sangra

lunes, 23 de septiembre de 2019

Carta urgente para Marc Chagall


Me atrevo a copiar aquí un viejo poema de mi libro He heredado la noche (accésit del Premio Adonais 2002) recogido en la antología Llamarse Nadie. Aunque el poema tiene ya más de 15 años, sospecho que la carta sigue siendo igual de urgente y que aún no ha llegado a su destinatario.

Marc Chagall


CARTA URGENTE PARA MARC CHAGALL

A Francesca Zuccoli

Marc Chagall, píntame un caballo. Un caballo azul. O rojo. O verde. Solo lo quiero para poder soltarlo. Quiero dejar que vuele su tierna dureza sobre la tierra ávida, que llore luz y nunca sobre los refugiados, sobre las ciudades que miran a la muerte con los ojos abiertos y durísimos. Marc Chagall, niño anciano, viejo niño, date prisa en pintarme un caballo. ¿No oyes las sirenas?, ¿no sientes los exilios?, ¿no escuchas ningún grito derramando su hoguera en tu lienzo aún en blanco? Vamos, pinta de azul la sangre, escupe tu inocencia, orina sobre el fuego, escribe obscenidades en los muros de Auschwitz, en donde hutus y tutsis afilan sus fronteras, pinta deprisa un violín herido con una oscura música cayendo sobre Kosovo, sobre los cuerpos rotos y el cielo de Belgrado, grita, di no estoy muerto, aunque sé que estás muerto, aunque sé que estoy muerto, aunque sé que estoy vivo con mis manos inútiles y mi palabra inútil, porque sé que aún estás con tu antorcha paleta, con tu sed pájaro y tu canción inútil y un caballo que sangra su belleza y la crucifixión de todos los que aman.

Llamarse Nadie (2019)

viernes, 22 de febrero de 2019

Antonio Machado medita sobre el suicidio en Portbou



 Hoy, a los ochenta años de la muerte de Antonio Machado en Collioure, me ha parecido oportuno colgar este poema de aires benjaminianos, incluido en mi libro Hotel Europa, como homenaje al poeta de Campos de Castilla. Uno de los primeros poetas que leí, allí en la infancia, en una curiosa antología llamada Antonio Machado para niños, que incluía aquello de "Soria fría, Soria pura...", que yo me aprendí de memoria sin saber muy bien qué significaba. Quién sabe si aquello, para bien o para mal, no fue el primer paso hacia una titubeante vocación poética. Esta semana me acercaba con mis alumnos de cuarto de la ESO, al poema "Radio Waves" que Raymond Carver dedica a Machado desde la gratitud de quien siente, de alguna forma, que la poesía le ha salvado la vida. Un texto que, en la versión de Jaime Priede, conserva esa complicidad , imposible de confundir con una lectura de ocasión o una afinidad superficial. Uno siente, como Carver, que, aunque llevemos años sin releerlo, Machado está siempre ahí, como amigo de toda la vida o un viejo confidente. Más allá del aura de santón laico y de su enclaustramiento en el panteón de los programas educativos y de las lecturas escolares, lo cierto es que resulta reconfortante volver a Machado, como quien llama por teléfono a alguien con quien uno perdió el contacto hace ya tiempo y cuya voz de pronto nos suena cálida y familiar. 



ANTONIO MACHADO MEDITA SOBRE EL SUICIDIO EN PORTBOU

Nos cruzamos en un andén vacío. Ensayamos un gesto semejante a un saludo que el cuerpo, o la sombra del cuerpo, se niega a obedecer.

Lejos crepitan las hogueras. Se acumulan recibos, cartas sin contestar, periódicos de hojas amarillentas, profecías. Son arduos los idiomas.

Esperamos la lluvia. Ahora nieva ceniza.

lunes, 9 de abril de 2018

THE CHILD IS A FATHER OF THE MAN



THE CHILD IS A FATHER OF THE MAN

Adiós, luna. Adiós, hormiga. Adiós, música. Mi hijo pequeño se despide y vuelve a su trabajo, a su oficio incesante, tacto y ojo. Acarrea de un lado a otro piedras, ramas, palabras, estropea las flores del abuelo, se mancha alegremente sus manitas de tierra, de esta tierra tan negra, más vieja que nosotros. No sé lo que persigue si es que algo persigue. Nada que imaginar aún. O acaso sí. Adiós, luna, adiós, hormiga, adiós, música, repito sin demasiada convicción. Reconozco su hambre. Porque tiene dos años. Porque tengo dos años allá lejos, ahora, en la casa cerrada. La misma tierra mancha mis dedos torpes. Delata mi impaciencia. Se hace tarde. El niño no quiere descansar. Ni pensar en dormir. Demasiado trabajo por hacer. Y todo aguarda aún. Adiós, noche. Hola, noche.

(Aparecido en Turia, 124, noviembre 2017-febrero de 2018)

lunes, 12 de febrero de 2018

Presentación del libro Hotel Europa


http://www.libreriaalberti.com/agenda/jose-luis-gomez-tore-hotel-europa-la-isla-de-siltola/1058/




ORESTES O EL INSOMNIO

Ladran los perros hasta la madrugada,
ladran de noche en los portales,
sin piedad ladran en el descampado,
entre bloques de hormigón y excavadoras,
en las ruinas futuras del centro comercial.

Velan,
se responden sin pausa
de una plaza a otra plaza,
de ciudad en ciudad
a través de los siglos.

Ladran esta noche los perros.
Dejan un sabor a metal en cada boca.
A quién llaman.
¿Quién sueña el despertar?

(Poema incluido en el libro Hotel Europa)


domingo, 24 de diciembre de 2017

Poemas en Mecanismos


Gracias a la amabilidad de Misael Ruiz Albarracín, aparecen ahora en la revista Mecanismos algunos de los poemas de mi último libro (recién publicado) Hotel Europa así como un inédito.
 Reproduzco aquí las palabras introductorias de María José Bruña, que preceden los poemas (y que también agradezco vivamente):

"Decía Paul Celan que escribir es mandar un mensaje en una botella para que alguien lo recoja en la «del corazón». La poesía de Gómez Toré, de fragilidad punzante, poderosa en la consciencia de su precariedad esencial, nos golpea en el centro mismo de esa herida indecible, indeleble, cada vez más sangrante. Construye, con restos y destellos, una elegía detenida que se alimenta de mitos ancestrales, de realidades acuciantes, de hoy. La imposibilidad de narrar, que compartimos aquellos que pensamos –nuevamente con Celan- que la poesía no se impone, sino que se expone, es señalada en su constante e intenso bordear sin nombrar «lo roto», «lo calcinado», la ruina, el despojo. En su quehacer de palabra melancólica, siempre tentativa, siempre insuficiente y en suspenso, señala, cuestiona, apunta al dolor y conflicto de nuestros tiempos suturados –cómo no recordar a Whitman o a Shakespeare-, a las tragedias que nos siguen cercando –ese «tiempo adicto a las catástrofes»-. No hay promesa de luz más que la reflejada, fugazmente, en el agua."

miércoles, 16 de marzo de 2016

Revistas



 Las revistas literarias, como viejos dinosaurios que hubieran soportado el paso del tiempo, siguen afortunadamente, y contra todo pronóstico, muy vivas, aunque no son pocas las que han cambiado la presencia física y siempre reconfortante del papel por el mundo virtual. Recientemente, ha aparecido el número 23 de una de las mejores revistas españolas actuales de poesía, Nayagua, donde, entre las colaboraciones de Orlando González Esteva, José Corredor Matheos, Mercedes Roffé..., aparecen también algunos poemas míos, inéditos.
 Y, a pesar de que este ejercicio de autopublicitarse resulte, como poco, sospechoso, aprovecho también para comentar que en el número de enero de Cuadernos Hispanoamericanos puede leerse un artículo que he dedicado a la obra ensayística de Carlos Piera y, en el de febrero, mi reseña sobre la excelente antología que la profesora María José Bruña preparó recientemente de la obra de Ida Vitale.

domingo, 14 de junio de 2015

Novedad editorial: Un corte que no sangra






Nieve y urracas


Un hambre negra y blanca.
Remolinos de alas que reclaman
una pieza invisible.

Cae con piedad la nieve
y es dulce su condena.
El silencio que posa
vela un llanto lejano,
como si en un cristal se desdoblara el tiempo.

Alzaron el vuelo las urracas
asustadas de pronto de su rapacidad,
del viento que las llama a su aquelarre.

En el patio escolar danzan en círculo
papeles y envoltorios.
Febrero es esta luz que atraviesa los párpados. 

(Del libro Un corte que no sangra, Trea, 2015)

domingo, 8 de marzo de 2015

Disidentes





CIUDAD JUÁREZ O EL CUERPO EN LA ERA DE SU REPRODUCTIBILIDAD TÉCNICA


Las fronteras atraviesan la piel. Sangran a veces. La cuestión es saber el precio de la carne, cuánto cambia su peso a lo largo del día, en el trayecto que va de la fábrica al grito, del salario y la ofrenda al vertedero.
  
Atravesamos deprisa la cocina para que no nos descubran los cuchillos. Ensayamos para una misma muerte. Es la repetición y el pesado alquitrán que se filtra en los sueños.


(Poema inédito en libro. Publicado por primera vez en Cuadernos Hispanoamericanos, número 750, diciembre de 2012. Recogido en Disidentes. Antología de poetas críticos españoles)

viernes, 19 de diciembre de 2014

Número cinco de la revista Cuaderno Ático




Ya está en la red el número 5 de Cuaderno Ático, coordinado como siempre por Juan Manuel Macías Esta es la extensa lista de colaboradores (la mayor parte con textos inéditos), entre los que  me cuento: Aurora Luque, Antonio Ortega Anton, Carles Mercader, Antonia Huerta Sánchez, José Luis Gómez Toré, Vicente Fernández González, Antonio Cabrera, Hilario Barrero, Rafael Fombellida, Maria Lopez Villalba, Abel Murcia, Teresa Domingo Cataà, Sandro Luna, Teresa Garbí, Olivia Martínez Giménez de León, Antonio Moreno, Aitor Francos, Mar Benegas, Carlos Iglesias, Ibon Zubiaur, José De María Romero Barea, Javier Sánchez Menéndez y Trinidad Gan.

 El número puede descargarse aquí en formato PDF.

viernes, 4 de julio de 2014

Nuevo número de la revista Nayagua




 Ya se puede leer el número 20 de la revista Nayagua, una de las publicaciones actuales de poesía más interesantes en el panorama español.  El presente número, en el que colaboro con varios poemas inéditos, incluye textos poéticos de diversos autores (Alex Chico, Jenaro Talens, Yaiza Martínez, Álvaro García, José María Cumbreño, ...), entre los que cabe destacar una selección de poesía polaca contemporánea. Asimismo, incluye, como en anteriores entregas, un buen número de reseñas así como noticias de actualidad, aforismos, poesía visual... El número puede leerse directamente en la Red o descargarse en Pdf.

martes, 31 de diciembre de 2013

Homenajes, rituales funerarios


 Eliade, en uno de sus fascinantes libros, recuerda que el Año Nuevo supone, para muchas culturas, una especie de interregno en el que es posible la comunicación entre los vivos y los muertos, como si en el caos que precede a todo renacer se abolieran temporalmente las barreras que nos separan de los que se han ido. 
Quizá por ello no esté de más despedir el año con dos homenajes, dos poemas en prosa que escribí no hace mucho, el primero publicado en el número 9 de la revista Paraíso de Jaén y el segundo (con una pequeña variante frente a la versión que aquí ofrezco), en el libro colectivo de homenaje a Cernuda que recientemente ha impulsado la revista Áurea. 
Probablemente suene a mal augurio esto de recibir el año mirando hacia atrás y convocando a los muertos. Sin embargo, quizá haya que dejar de pensar en el futuro como lo que nace inevitablemente del presente y verlo más bien como una posibilidad que late también en el pasado, posibilidad que a menudo se presenta como una promesa todavía incumplida, pero que permite abrir, al margen de la marcha inmisericorde de la historia (ese relato atroz escrito por los vencedores), la puerta apenas entornada de un futuro anterior.




ANTONIO MACHADO MEDITA SOBRE EL SUICIDIO EN PORT-BOU


Nos cruzamos en un andén vacío. Ensayamos un gesto semejante a un saludo que el cuerpo, o la sombra del cuerpo, se niega a obedecer.

Lejos crepitan las hogueras. Se acumulan recibos, cartas sin contestar, periódicos de hojas amarillentas, profecías. Son arduos los idiomas.

Esperamos la lluvia. Ahora nieva ceniza.





A LUIS CERNUDA SIN VIOLETAS

Hoy llegan al periódico de nuevo noticias de tu muerte, de tu exilio en una isla del Danubio, de caudillos que sueñan con ruinas e imperios y sin pudor te citan como un dechado de virtudes burguesas, un amante del orden y las buenas costumbres. Nunca quisiste ser profeta. Sí aprender el oficio de estar solo, el destierro como la pura certeza de estar solo, la muerte como gesto definitivo de la soledad. Descansa en paz ahora en lo imposible. Quizá no esperes ya a un poeta futuro, que al fin eras tú mismo, sino esta lengua siempre por venir.