lunes, 16 de mayo de 2016
Homenaje a Ida Vitale
Poesía
no
complace a la historia,
no
cuenta cuentos,
no
dialoga
con
más palabras
que
paciencia el que escucha.
No
es caricato ni cariátide.
No
se produjo nunca.
Muere,
en aire indelicado,
crematísticamente
organizada.
¿Proyecto
de algún lujo
que
corre tras un padre
cuya
voz lo amamante?
¿El
tren de alguien con prisa?
Mejor
puerto desierto,
andén abandonado.
Ida Vitale, Trema
domingo, 8 de mayo de 2016
Déjà vu (¿España-Francia, 1939?)
"Resultaba, pues, que, en España, en el extremo sudoccidental de Europa, se había iniciado una experiencia humana que iba, después, a extenderse a todo el continente, del Atlántico a los Urales, según la frase, troquelada, ahora, por De Gaulle. Una experiencia catastrófica, la guerra totalitaria. Las ciudades bombardeadas, como las nuestras, vieron caer mujeres y niños, en sus mismos hogares, o huyendo de ellos, como si, de pronto, la casa propia, en lugar de madriguera, se hubiera convertido en el centro de un volcán. Luego vinieron los campos de concentración: los hombres retrocedidos, humillantemente, a su condición gregaria, relegados al margen de la ciudad, en el ager publicus, y desposeídos, con brutal insolencia, de su cualidad inherente, la de humanizarse."
Juan Gil-Albert, Memorabilia
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apuntes,
emigración,
lecturas,
Siria
martes, 19 de abril de 2016
André Breton
Que el surrealismo supone una aportación fundamental a la historia del
arte y de la literatura, nadie lo discute. Tampoco que su influencia
llegue hasta nuestros días. Y, sin embargo, cabe preguntarse hasta qué
punto esa herencia no nos llega ya domesticada, sin sombra de la
radicalidad de un movimiento que quiso trascender el campo de lo
artístico, que pretendió, absolutamente en serio, unir la divisa de Marx de cambiar el mundo con la proclama de Rimbaud,
transformar la vida. Por ello, quizá resulte necesario aproximarse,
como hace este libro, a uno de los principales impulsores de la aventura
surrealista, y hacerlo además desde la convicción de que Breton
no es solo es uno de los indudables cabecillas del grupo, sino ante todo
un creador. Un poeta, que, a diferencia de algunos versificadores
actuales, sí creía en la poesía (poesía, por supuesto, como un arte de
vivir apasionadamente, no como un pobre sucedáneo de la vida).
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André Breton,
reseñas,
surrealismo
miércoles, 13 de abril de 2016
martes, 29 de marzo de 2016
lunes, 21 de marzo de 2016
Dos poemas de Reiner Kunze
DIMENSIÓN
Me
gusta sentarme con los sordomudos, con los labios
mondar
palabras
Escuchar
apenas puede aún el sordo
Él
quiere comprender
Y
solo el mudo sabe también qué significa
luchar
en vano por la palabra
De
vez en cuando nos nombramos al asentir
a
viejos odios (cada uno, en la nuca,
la
cicatriz que presiente la jauría)
Me
gusta sentarme con los sordomudos, con los ojos
escuchar,
mientras en torno las voces
suenan
desafinadas
DIMENSION
Gern setze ich mich zum taubstummen, mit den lippen
wörter schälen
Zuhören kann fast nur noch der taube
Er will verstehen
Und nur der stumme auch weib, was es heibt,
vergebens ums wort zu ringen
Hin und wieder ernennen wir uns durch zunicken
zu alten hasen (jeder im nacken
die meutefühlige narbe)
Gern setze ich mich zum taubstummen, mit den
augen
hören, wenn ringsum sich die stimmen
überschlagen
PRIMER
SALVOCONDUCTO
(para
Clemens Graf Podewils)
[][][]Kunze
ha logrado adaptarse
[][][](palabra
de exiliados)
Me
adapto
He
llevado a un amigo a la tumba
Me
adapto a esta verdad
como
él ahora se adapta a la tierra
ERSTES GELEIT
(für Celmens
Graf Podewils)
[][]Kunze hat sich angepabt
[][](exilantenwort)
Ich passe mich an
Ich
habe einen freund zu grabe getragen
Ich passe mich dieser
wahrheit an
wie er sich nun anpabt der
erde
Reiner Kunze, auf eigene Hoffnung (1981)
(versiones de J.L.G.T.)
Etiquetas:
poesía en lengua alemana,
Reiner Kunze,
versiones
miércoles, 16 de marzo de 2016
Revistas
Las revistas literarias, como viejos dinosaurios que hubieran soportado el paso del tiempo, siguen afortunadamente, y contra todo pronóstico, muy vivas, aunque no son pocas las que han cambiado la presencia física y siempre reconfortante del papel por el mundo virtual. Recientemente, ha aparecido el número 23 de una de las mejores revistas españolas actuales de poesía, Nayagua, donde, entre las colaboraciones de Orlando González Esteva, José Corredor Matheos, Mercedes Roffé..., aparecen también algunos poemas míos, inéditos.
Y, a pesar de que este ejercicio de autopublicitarse resulte, como poco, sospechoso, aprovecho también para comentar que en el número de enero de Cuadernos Hispanoamericanos puede leerse un artículo que he dedicado a la obra ensayística de Carlos Piera y, en el de febrero, mi reseña sobre la excelente antología que la profesora María José Bruña preparó recientemente de la obra de Ida Vitale.
domingo, 13 de marzo de 2016
Lenguaje y pensamiento
Escribir mal es pensar mal. Lamentablemente, dudo mucho de que lo contrario sea siempre cierto.
viernes, 4 de marzo de 2016
Pessoa revisited (en El Norte de Castilla)
El pásado sábado en El Norte de Castilla, en el suplemento La sombra del ciprés, con la excusa (o no) de nuevas ediciones y traducciones al español de la obra del gran escritor portugués, apareció un dossier sobre Fernando Pessoa, en el que he participado junto con Miguel Casado, Pilar Martín Gila y Carlos Aganzo. El poeta que quiso, según confesión propia, "ser plural como el Universo" parece tener esa cualidad que Italo Calvino atribuía a los clásicos: da la impresión de que siempre lo leemos por primera vez. Y no solo por la fascinante creación de su drama em gente, que parece invitarnos a ir más allá del concepto de ficción, sino sobre todo (y ello no es tan evidente como pudiera parecer) por sus poemas, como señala Miguel Casado en su artículo. Lo que da vida a Caeiro, a Reis, a Campos, no son las biografías con las que les dotó Pessoa, sino sus maravillosos poemas, palabras tan leves y, sin embargo, con tanto peso que reclaman un cuerpo que las diga. Voces que esbozan una historia tan fantasmal, a la postre, como la de todos nosotros.
domingo, 14 de febrero de 2016
lunes, 8 de febrero de 2016
miércoles, 3 de febrero de 2016
Vida de un hombre (Ungaretti)
Giuseppe Ungaretti, Vida de un hombre (Poesía completa). Traducción de Carlos Vitale, Rosa Lentini y Ricardo Cano Gaviria. Igitur, 2015.
Las etiquetas siempre resultan engañosas, y más cuando pretenden reducir la trayectoria de un escritor a unos pocos rasgos de manual. La recepción en nuestro país de poetas como Montale, Ungaretti y Quasimodo bajo el fácil rótulo de herméticos ha desdibujado en ocasiones las diferencias entre estos grandes nombres de la poesía italiana y ha dificultado, por tanto, una lectura atenta a la singularidad de cada uno. Sería de desear que la publicación de la poesía reunida de Ungaretti contribuya a deshacer prejuicios y generalizaciones empobrecedoras. El propio sintagma, Vida de un hombre, da cuenta de la complejidad de esta aventura estética, si bien es cierto que se trata de un título tan iluminador como engañoso. Engañoso si esperamos una poesía autobiográfica al uso (al menos, como se ha practicado a menudo en la lírica española del pasado siglo). Esclarecedor, sin embargo, si nos ayuda a percibir que Ungaretti es, ante todo, un poeta de la memoria, esto es, del olvido, de lo que queda del recuerdo cuando lo filtra el olvido y se hace lenguaje. La paradoja de la poesía del italiano (que recuerda, en esto, a la peculiar tensión que hallamos en poetas como Celan, Gamoneda o Valente) es que lo que permanece, y se recupera como una iluminación súbita, es la decantación de la vida, su poso de alegría y dolor, su “resto cantable” para decirlo con Celan. Así, el propio escritor señala en una de las valiosas notas que incluye este volumen: «No se puede captar nada, más que bajo la forma de recuerdo poético, como si solo la muerte fuera capaz de dar forma y sentido a lo que fue vivido. La duración interna está compuesta de tiempo y de espacio, fuera del tiempo cronológico; el universo interno es un mundo donde la reversibilidad es la regla».
Las etiquetas siempre resultan engañosas, y más cuando pretenden reducir la trayectoria de un escritor a unos pocos rasgos de manual. La recepción en nuestro país de poetas como Montale, Ungaretti y Quasimodo bajo el fácil rótulo de herméticos ha desdibujado en ocasiones las diferencias entre estos grandes nombres de la poesía italiana y ha dificultado, por tanto, una lectura atenta a la singularidad de cada uno. Sería de desear que la publicación de la poesía reunida de Ungaretti contribuya a deshacer prejuicios y generalizaciones empobrecedoras. El propio sintagma, Vida de un hombre, da cuenta de la complejidad de esta aventura estética, si bien es cierto que se trata de un título tan iluminador como engañoso. Engañoso si esperamos una poesía autobiográfica al uso (al menos, como se ha practicado a menudo en la lírica española del pasado siglo). Esclarecedor, sin embargo, si nos ayuda a percibir que Ungaretti es, ante todo, un poeta de la memoria, esto es, del olvido, de lo que queda del recuerdo cuando lo filtra el olvido y se hace lenguaje. La paradoja de la poesía del italiano (que recuerda, en esto, a la peculiar tensión que hallamos en poetas como Celan, Gamoneda o Valente) es que lo que permanece, y se recupera como una iluminación súbita, es la decantación de la vida, su poso de alegría y dolor, su “resto cantable” para decirlo con Celan. Así, el propio escritor señala en una de las valiosas notas que incluye este volumen: «No se puede captar nada, más que bajo la forma de recuerdo poético, como si solo la muerte fuera capaz de dar forma y sentido a lo que fue vivido. La duración interna está compuesta de tiempo y de espacio, fuera del tiempo cronológico; el universo interno es un mundo donde la reversibilidad es la regla».
Leer aquí la reseña completa en La Tormenta en un Vaso
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